No vendo un gimnasio: vendo el trabajo de un entrenador. Clases privadas en Málaga, planes escritos para ti si entrenas por tu cuenta, y sesiones para equipos y hoteles. Lo mismo que se hace con los que compiten, a la medida de lo que tú puedas cumplir.
Casi todo el mundo empieza al revés: muchas vueltas, mucho cansancio y una técnica que nadie ha corregido. Aquí se hace al contrario, y por eso funciona con quien no ha boxeado nunca y con quien se prepara para subir al ring.
En privado no hay sitio donde esconderse: la guardia, los pies y la distancia se arreglan en la sesión, contigo delante. Es la diferencia entre aprender boxeo y hacer cardio con guantes.
Tres días reales valen más que seis en un papel. Antes de escribir nada pregunto cuántos días vas a entrenar de verdad, cuánto tiempo tienes y qué material hay en tu casa.
Si el hombro te molesta al empujar por encima de la cabeza, el plan no lleva eso. No diagnostico ni trato nada: adapto el trabajo y, si hace falta, te digo que lo veas con un fisioterapeuta antes.
Cada bloque de cuatro semanas termina con una comprobación sencilla que puedes hacer tú solo. Si no has avanzado, el plan cambia; no se repite más fuerte.
Una hora para ti, en el espacio que acordemos en Málaga: un gimnasio con sacos y ring, al aire libre, o tu propio local si lo tienes. Yo llevo manoplas y material.
Precios con IVA incluido. El alquiler del espacio va incluido salvo que elijas un sitio concreto que cobre entrada. Si cancelas con más de 24 horas, la sesión no se gasta.
No hace falta que estés en Málaga para entrenar con cabeza. Me cuentas en un cuestionario cómo es tu semana de verdad y recibes un plan escrito para eso, no una plantilla.
Si pasas al seguimiento mensual en los catorce días siguientes a comprar el plan de 49 €, esos 49 € se te descuentan de la primera cuota. Las pautas de alimentación son orientativas y no sustituyen a un dietista-nutricionista.
Una sesión de boxeo bien llevada deja a un equipo de doce personas sudando, riéndose y hablando entre ellos. No hace falta que nadie sepa boxear, ni que tengáis gimnasio: basta una sala diáfana, una azotea o un jardín. El material lo llevo yo.
La mayoría de la gente que entrena conmigo no se va a subir a un ring nunca. Vienen por otra cosa, y el trabajo se escribe para eso.
Nunca has boxeado y te da reparo entrar en una sala llena de gente. En privado nadie te mira: sales de la primera sesión sabiendo cómo pisar y cómo poner las manos.
El boxeo quema porque no te deja pensar en el reloj. Se combina técnica y acondicionamiento, y el plan se ajusta a los días que de verdad vas a cumplir.
Llevas tiempo dándole al saco y has aprendido tus propios vicios. Una clase cada quince días para corregir y un plan para el resto es la combinación que más cambia a la gente.
Aquí se prepara a gente que sube al ring de verdad, a nivel regional y nacional. Si tienes fecha, el trabajo se periodiza hasta ese día, peso incluido.
Contesto yo. Dime qué quieres conseguir y cuántos días puedes entrenar, y te digo por dónde empezar — aunque sea con lo más barato.
Una clase privada y en una hora sabes qué tienes que arreglar. 55 € la sesión, 250 € el bono de cinco.
Reservar una claseRellenas el cuestionario y en 24 horas tienes tu plan de cuatro semanas en el correo. Desde 49 €.
Ver los planesSesión de boxeo para hasta doce personas, con el material incluido. 250 € la sesión.
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